2025: El año tech que revoluciona la vida cotidiana.
El año 2025 ha sido un año especialmente intenso para la tecnología y, sobre todo, muy revelador para los usuarios. Más que un año lleno de novedades llamativas, ha sido un periodo en el que muchos cambios se han hecho reales y visibles en el día a día. La tecnología ha dejado de avanzar solo en segundo plano para convertirse en una parte aún más presente de la vida personal y profesional.
Desde principios de año quedó claro que la inteligencia artificial iba a tener un papel protagonista. Las grandes empresas tecnológicas centraron gran parte de sus esfuerzos en desarrollar sistemas capaces de ayudar de forma más directa al usuario, automatizando tareas cotidianas y simplificando procesos. La inteligencia artificial dejó de ser algo experimental o curioso para empezar a organizar agendas, facilitar gestiones y ahorrar tiempo tanto en casa como en el trabajo.
A lo largo de 2025 también vimos una evolución constante en los dispositivos que utilizamos a diario. Los nuevos teléfonos móviles mejoraron principalmente en aspectos prácticos como la fotografía, el vídeo y la facilidad de uso, apoyándose cada vez más en sistemas inteligentes que trabajan en segundo plano. Para el usuario medio, esto se tradujo en dispositivos más simples de utilizar y con mejores resultados sin necesidad de conocimientos técnicos.
El entretenimiento digital tuvo un papel destacado durante el año. La llegada de una nueva consola de Nintendo fue uno de los lanzamientos más esperados y consiguió un gran éxito desde el primer momento. Para muchas familias y usuarios supuso renovar su forma de jugar en casa y compartir tiempo de ocio, confirmando que la tecnología también tiene un papel social y familiar importante.
Sin embargo, 2025 también trajo dificultades que afectaron directamente al bolsillo del usuario. En la parte final del año se produjo una subida muy acusada en el precio de componentes básicos de los ordenadores, especialmente la memoria RAM. Esta situación estuvo provocada por la enorme demanda de las grandes compañías de inteligencia artificial y centros de datos, que acaparan grandes cantidades de componentes para sus infraestructuras. Como consecuencia, el precio de los ordenadores nuevos y de las ampliaciones se encareció de forma notable, tanto para usuarios particulares como para pequeñas empresas.
A esta situación se sumó el final del soporte de Windows 10, que obligó a muchos usuarios a tomar decisiones importantes sobre sus equipos. En algunos casos fue suficiente con actualizar el sistema, pero en otros fue necesario cambiar de ordenador al no cumplir los requisitos mínimos. Esto generó dudas e incertidumbre en muchos usuarios que simplemente necesitan que su equipo funcione de forma estable y sin complicaciones.
A pesar de estos retos, 2025 también ha servido para reforzar una idea clave: la importancia de contar con asesoramiento informático cercano y profesional. En un entorno tecnológico cada vez más complejo, disponer de ayuda para entender qué conviene hacer, qué se puede aprovechar y qué no merece la pena, marca una gran diferencia para el usuario final.
El año se cierra con nuevos anuncios de herramientas de inteligencia artificial pensadas para facilitar la vida diaria y automatizar tareas repetitivas. Todo apunta a que 2026 será el año en que estas tecnologías se integren de forma más natural, accesible y útil para la mayoría de personas.
Mirando hacia 2026, el panorama es esperanzador. La tecnología seguirá avanzando, pero también lo hará la forma en la que se adapta a las personas reales y a sus necesidades. El objetivo ya no es tener lo último, sino contar con equipos fiables, soluciones prácticas y soporte de confianza. Con información clara y decisiones bien tomadas, la tecnología puede seguir siendo una aliada. El próximo año se presenta como una oportunidad para usarla mejor, con más sentido común y con una visión más tranquila y positiva del futuro.