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Protege tu equipo del polvo mortal y el sobrecalentamiento

El polvo bloquea la salida del aire. Cuando eso pasa, el calor no se evacua bien y las piezas se calientan más de lo debido. Un ordenador en reposo suele estar entre 30 °C y 40 °C. Bajo carga puede alcanzar 70–80 °C. Si supera esos rangos con facilidad, es señal de problemas en la refrigeración. El polvo actúa como aislante en ventiladores, disipadores y rejillas. Esto reduce el flujo de aire y obliga a los ventiladores a girar más fuerte. Resultado: ruido, ventiladores continuamente acelerados, rendimiento reducido, apagados inesperados y riesgo de daño en la CPU o GPU.

Detecta el problema mirando las temperaturas en programas sencillos o atendiendo a síntomas: lentitud, reinicios o ruidos extraños. La limpieza de filtros, rejillas y ventiladores elimina la mayor parte del polvo. Para hacerlo sin riesgo, conviene usar aire a baja presión y trabajar con el equipo apagado y desconectado. También es útil revisar las paste térmicas y asegurarse de que las salidas de aire no estén obstruidas por ropa o muebles. El mantenimiento preventivo mantiene temperaturas estables y prolonga la vida útil del equipo.

VilaDrive ofrece mantenimiento y revisión de ordenadores y videoconsolas, con servicio de asistencia técnica a domicilio para limpiar sistemas de ventilación, optimizar temperaturas y evitar fallos por sobrecalentamiento. Contacta para programar una revisión y recuperar el rendimiento de tus equipos.